16 may 2009

23 de mayo





Cóndores no entierran todos los días, de Francisco Norden

Origen: Colombia – Año: 1984 – 90 min







Sinopsis:


Corría el año 1948 en Colombia. Las inquietudes políticas se dividían entre liberales y conservadores. Pronto vendrían las elecciones, y Jorge Eliécer Gaitán, líder del partido liberal, se planteaba como la promesa de una democracia más popular. Ya era considerado el futuro presidente de la Nación, cuando el 9 de abril de dicho año, en plena Bogotá, recibió en el pecho tres balazos mortales.


La gente salió a repudiar el hecho, saqueando e incendiando la ciudad. Algunos policías intentaban frenar el ímpetu, mientras otros se sumaban a la protesta. El resto del país no era inmune a semejante situación. Conocido como El Bogotazo, dicho episodio fue inicio de un extenso periodo de violencia civil y, más tarde, del nacimiento de la guerrilla.


En este contexto, Cóndores… introduce la historia de León María Lozano, un letal y efímero advenedizo en el terrorismo de Estado. Allá en el pueblito de Tulúa, y antes del estallido político, Lozano era un humilde empleado de librería. Casi analfabeto, pero afiliado al partido de elite, que luego del Bogotazo había tomado el poder. Los conservadores mantenían su posición con ayuda de matones y fuerzas parapoliciales, a través del miedo y el asesinato. Fue así que se dirigieron a Lozano y lo convirtieron en pájaro, es decir, en sicario al servicio conservador. Con el paso del tiempo, Lozano se hizo más temible y poderoso. Tuvo así un nuevo nombre, epítome de su nuevo trabajo: ahora muchos lo conocían como El cóndor.


Basada en la novela homónima del escritor y político Gustavo Álvarez Gardeazábal, la película describe, con una historia particular, el origen complejo de una lucha que sacudió a todo un pueblo. Una lucha a veces absurda, pues integró en sus bandos a seres de ideología confusa y que, al menos, deberían haber peleado en el equipo contrario.


Nos interesa presentar esta película como una alternativa a lo más conocido del último cine colombiano: los narcofilms. Ambos relatos están conectados, aunque poco se conoce de este aspecto de la historia. Pertenece a un momento más antiguo, sí, pero no menos actual: hoy en día, los diarios cuentan del asalto misterioso que Álvarez Gardeazábal sufrió en su casa, por parte de generales de las FFAA colombianas.





Mijal Bloch






Filmografía del director:

Las murallas de Cartagena (cortometraje, 1964), Los balcones de Cartagena (cortometraje, 1966), Arte Tayrona (cortometraje, 1977), Camilo el cura guerrillero (documental, 1974), I Villagi (documental, 1975), La ruta de Bolívar (documental, 1992), Cerro Matoso (mediometraje, 1980), El último rostro (mediometraje, 1981), Cóndores no entierran todos los días (largometraje, 1984), El trato (largometraje, 2005).





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